El poder de la música
Los sonidos generan en los seres humanos sensaciones que no varían demasiado por diferencias geográficas o etarias. Es por eso que la música se aplica para terapias específicas, para trabajar con personas en conflicto con la sociedad o en tratamientos para niños con capacidades especiales. Video.
Alex, el controvertido personaje de “La naranja mecánica”, acompaña sus estados de violencia y de paz con el “Himno a la alegría” y la “Novena Sinfonía”, de Beethoven, pero también con la melodía de “Cantando bajo la lluvia”. Suena “The End”, de The Doors, y “Las cabalgatas de las Walkirias”, de Wagner, cuando los helicópteros del Noveno batallón de la Primera División de Caballería bombardean un poblado vietnamita, en “Apocalipsis Now”.
Estas famosas imágenes que permanecen en el inconsciente colectivo no están solas, sino acompañadas, necesariamente, por esas melodías, por esos ritmos, algunos de los cuales anuncian la tragedia. Observamos las imágenes y nos suenan las melodías; escuchamos a estas, y evocamos las imágenes.
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La música provoca las mismas emociones en todo el mundo, señaló recientemente un estudio del Instituto de Neurología Max Planck (Alemania), que prueba que los miembros de una aislada etnia africana reaccionan a las música igual que los occidentales.
Un grupo de trabajo dirigido por Max Fritz demostró que, incluso, etnias que nunca han tenido contacto con la música occidental, como los mafa de Camerún, reconocen en ella las emociones básicas que expresa. Los mafa, a su vez, producen música que era totalmente desconocida para personas provenientes de la cultura occidental y que participaron en el experimento. El grupo de Fritz realizó dos experimentos de los que sacó sus conclusiones acerca de la capacidad de los seres humanos de reconocer la alegría, la pena o el miedo que se expresa en piezas musicales pertenecientes a...Leer mas